June 30, 2021
From Center For Stateless Society
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De Qianzi. Art铆culo original: Capitalism as Religion and The Myth of Capitalist Nature, 9 de marzo de 2021. Traducido al espa帽ol por Camila Figueroa.

Una breve indagaci贸n sobre el diagn贸stico proporcionado por Walter Benjamin.

鈥淪e puede discernir una religi贸n en el capitalismo, es decir, el capitalismo sirve esencialmente para aliviar las mismas ansiedades, tormentos y perturbaciones a las que las llamadas religiones ofrec铆an respuestas鈥.
鈥淓l capitalismo es probablemente el primer caso de un culto que crea culpa, no expiaci贸n鈥. 鈥 Walter Benjamin, El capitalismo como religi贸n

鈥淓l mito no niega las cosas, al contrario, su funci贸n es hablar de ellas; simplemente, las purifica, las hace inocentes, les da una justificaci贸n natural y eterna, les da una claridad que no es la de una explicaci贸n sino la de una constataci贸n.鈥 鈥 Roland Barthes, Mitolog铆as: Mito hoy.

Hay m煤ltiples formas de ilustrar y describir el actual sistema de dominaci贸n, opresi贸n, marginaci贸n, extra帽amiento y desposesi贸n que se llama capitalismo. Para Walter Benjamin, el capitalismo s贸lo puede entenderse como un sistema religioso, uno en el que el individuo est谩 sujeto a participar en rituales que no tienen teolog铆a ni doctrina, pero que en 煤ltima instancia est谩n obligados a hacer 鈥渙frendas鈥 para mantener saciadas sus aspiraciones mundanas. Esta reverencia cultual a la mercanc铆a se refleja en la terminolog铆a del capitalismo: inversi贸n de capital, mercado alcista, mercado bajista, precio de compra, tendencia del mercado, interesados, derecho, 9-5, etc. Todos estos t茅rminos tienen un significado especial en la religi贸n del capitalismo, todos estos t茅rminos invocan una comprensi贸n espec铆fica del 鈥渇uncionamiento interno鈥 del capitalismo en el nivel cultual que se perpet煤a con cada pronunciamiento reverente y avivamiento. Tal vez de forma m谩s expl铆cita que el objeto de circulaci贸n y el medio de transacci贸n, el papel moneda, la moneda fiduciaria, no es m谩s que una manifestaci贸n f铆sica de los talismanes c煤lticos del capitalismo, con una relevancia aparentemente disminuida en la era de la digitalizaci贸n y la informaci贸n de alta velocidad. Sin embargo, la suma de estas pr谩cticas se transforma en un imperativo, en algo que hay que hacer, en una ritualizaci贸n del proceso alienante de despojar al trabajador de su trabajo. El ritual del trabajo y del esfuerzo, la 茅tica protestante del trabajo en toda su magnanimidad.

La representaci贸n y comprensi贸n del capitalismo como religi贸n encarna una preocupaci贸n clave de Benjamin con su impacto en la psique humana. Una fermentaci贸n de la culpa que se universaliza -la cosificaci贸n de los procesos como verdaderos del funcionamiento diario de la sociedad- que se amontona en la creencia de que esta desposesi贸n es merecida, un estado de condenaci贸n que no puede ser expiado, ya que la religi贸n es de creaci贸n de culpa. La noci贸n calvinista de la depravaci贸n total puesta de manifiesto, sin esperanza de expiaci贸n ni redenci贸n. Benjamin pone a Max Weber de cabeza.

A partir de aqu铆, la semi贸tica, el estudio de los signos (ling眉铆sticos, pict贸ricos, objetos, gestos, etc.), puede emplearse para iluminar a煤n m谩s los rasgos clave del argumento que Benjamin expone con respecto al capitalismo, as铆 como el mito de que la naturaleza humana es capitalista, un mito invocado por los defensores m谩s ac茅rrimos del capitalismo. Esta idea de mito proviene de Mitolog铆as de Roland Barthes, un libro y una colecci贸n de escritos sobre los desarrollos culturales y la reconstrucci贸n fordista de la Francia de posguerra. Un mito puede definirse como un sistema semi贸tico de segundo orden, por el que los signos existentes se convierten en nuevos significantes en relaci贸n con el significado. Es la interpretaci贸n de un significado que puede hacerse notar entre un p煤blico m谩s amplio de individuos dentro de una sociedad determinada.

Un ejemplo cl谩sico puede verse en esta portada de revista. Aqu铆 vemos a un hombre negro con uniforme franc茅s, saludando a lo que probablemente ser铆a un oficial al mando o la bandera francesa, una demostraci贸n de patriotismo. La imagen es el significado, que connota la mitolog铆a de un imperio franc茅s, multicultural y multirracial, pero sobre todo fiel a la identidad y la naci贸n francesa. El mito asume el papel de borrar el contexto hist贸rico y estructural, naturaliz谩ndolo en una comprensi贸n pura y agradable. Distorsiona la complejidad en favor de una simplicidad definitiva, algo f谩cilmente comprensible en masa. El mito ocupa el lugar de la historia vaciada. Como tal, no es arbitrario, es una imagen de una norma aceptable y que debe ser aceptada por el p煤blico. Impregna una esencia que se trata as铆 como inherente y caracter铆stica de la imaginer铆a, una naturalizaci贸n de una idea que no refleja el significado.

Barthes contin煤a explicando que el proceso de mitificaci贸n tiene un efecto despolitizador de lo significado, anulando as铆 la capacidad del consumidor individual del mito para discernir su funcionamiento interno. El objetivo del semi贸logo y el prop贸sito de la semiolog铆a no es simplemente comprender y estudiar los signos, sino m谩s bien c贸mo esos signos pueden transformarse en mitolog铆as aparentemente inmutables y los truismos -nociones sensoriales cotidianas comunes- pueden ser desmontados y desmitificados. Esta formulaci贸n proporcionada por Barthes puede entenderse como un arma para el estudio de los signos y las relaciones entre ellos contra el imperio burgu茅s del sentido com煤n.

Comparar el capitalismo con una religi贸n no es un proceso de mitificaci贸n del capitalismo. Eso ser铆a un malentendido del fragmento de Benjamin, un fragmento que analiza e identifica los rasgos del capitalismo m谩s caracter铆sticos de la religi贸n. Se trata de un proyecto profundamente politizado, que busca desmitificar el funcionamiento interno del sistema en cuesti贸n, esbozado en parte por Weber. Sin embargo, esos rasgos analizados parecen haber tomado en s铆 mismos una forma m铆tica a trav茅s de la concepci贸n weberiana del trabajo y el capital, formas m铆ticas que parecen aprisionar y negar al agente.

Entre ellas est谩 la noci贸n de que el capitalismo es la naturaleza humana, que est谩 en el telos de uno como humano trabajar y dedicarse al trabajo para cosechar cualquier satisfacci贸n y gratificaci贸n que pueda obtener. Por lo tanto, el semi贸logo tiene la tarea de desentra帽ar dos cosas, la primera de las cuales es el capitalismo y la segunda es la naturaleza humana. Para simplificar la tarea, se puede suponer que el estatus m铆tico del capitalismo se corresponde con el examen cr铆tico que proporciona Benjamin, una mitolog铆a que arranca el capital de su desarrollo y procesos hist贸ricos. En el contexto contempor谩neo, esto se puede ilustrar mejor con el ritual del an谩lisis coste-beneficio para aumentar la confianza de los inversores en la pol铆tica empresarial, un dicho que se recibe bien en los salones de la sala de conferencias. Esto es m谩s bien superficial y superficial, pero no es incorrecto. Sin embargo, es m谩s premonitorio el proceso continuado de acumulaci贸n y enclaustramiento, la naturaleza brutal de la condena cristalizadora que se ha dicho que es un Pecado Original de la humanidad moderna. Primero lo propugnaron los seguidores program谩ticos de 鈥淪an Marx鈥, y luego los que no reconocen este proceso profundamente pol铆tico y continuo que deja a muchos en la miseria y despose铆dos. Estas fallas que resultan en el primer mito conducen hacia el segundo mito, la naturalizaci贸n de dicho mito.

La idea de que el capitalismo es una naturaleza humana se corresponde con la noci贸n de reificaci贸n. La noci贸n de acumulaci贸n, el entramado de relaciones: capitalista y trabajador, las transacciones, los salarios, etc., se construyen sobre el mito de la existencia aparentemente permanente del capital y se trasplantan a un mito de la naturaleza. Hay que trabajar para ganar, porque eso es natural. Hay que someterse al orden, porque es natural. Uno debe reconocer su lugar, porque eso es natural. La naturaleza se corrompe as铆 mediante el desmembramiento y es vaciada por el mito, sus procesos quedan oscurecidos. La 鈥渘aturaleza humana鈥 ocupa el lugar de los complejos dinamismos de la vida cotidiana, las variadas formas de vida llevadas a cabo por los individuos, encapsul谩ndolo todo bajo el significante que significa en conjunto con el capital. El mito se aprovecha entonces del poder transformador de la lucha, recuper谩ndolo bajo la terminolog铆a del arrepentimiento en la religi贸n del capital. La huida es aparentemente imposible, esa culpa identificable sigue siendo universal.

Toda liberaci贸n del capitalismo burocr谩tico suprime el fundamento mismo de la culpa que obliga a trabajar.

Para ello, identificar el capitalismo como religi贸n no debe tomarse a la ligera. Se trata, como ya se ha dicho, de un diagn贸stico de la condici贸n en la que persiste la sociedad humana, que trata de desentra帽ar los mecanismos rituales que hay en ella. Un diagn贸stico, sin embargo, es in煤til si no hay cura. El semi贸logo interviene para identificar la extensi贸n de la enfermedad, la profundidad y el alcance de los rituales que se manifiestan a trav茅s de la naturalidad mitificada del capitalismo, proporcionando un punto de partida potencial que se forja a partir de la contextualidad. Si se reconoce que el capitalismo no es una cosa en s铆 misma que existe de forma natural, sino m谩s bien un sistema de dominaci贸n existente que es profundamente pol铆tico en su funcionamiento, se devuelve la agencia pol铆tica a aquellos que de otro modo estar铆an despose铆dos y alienados. Cualquier acci贸n que busque socavar el mito es, pues, una pol铆tica de afirmaci贸n y de salida, que sabotea las concepciones burguesas establecidas y reafirma la autonom铆a del individuo.

El papel de la semi贸tica y el an谩lisis de los signos puede ser hoy una herramienta y un arma para entender la transformaci贸n del capitalismo hacia una mayor inmaterialidad y digitalidad. A medida que el signo adquiere un protagonismo creciente en la acumulaci贸n digitalizada, tambi茅n los signos constituidos se convierten en nuevas bases para nuevas concepciones m铆ticas. Es de gran importancia, pues, examinar el terreno en el que se producen y reproducen estos signos, c贸mo acaban siendo mitos persistentes que amasan la inercia pol铆tica de la lucha liberadora.


Fuentes:

Barthes, R. (2013). El mito hoy. En Mitolog铆as. ensayo, Hill y Wang.

Benjamin, W. (1996). El capitalismo como religi贸n. En Selected writings (pp. 288-291). ensayo, Belknap Press.

L枚wy, M. (2009). El capitalismo como religi贸n: Walter Benjamin y Max Weber, Historical Materialism, 17(1), 60-73. doi: 10.1163/156920609X399218

Marx, K., y Engels, F. (1990). Cap铆tulo 26: El secreto de la acumulaci贸n primitiva. En B. Fowkes (Trans.), Capital: a critique of political economy (pp. 873-876). ensayo, Penguin Books en asociaci贸n con New Left Review.




Source: C4ss.org