March 7, 2021
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We continue to demand truth, justice, and .. suppression of the legal obstacles that protect impunity and impede the prosecution of Franco’s crimes.

By José Arturo Val del Olmo Published on Mar 3, 2021 by Kaos En La Red translation thefreeonline illustrations added

JUSTICIA!

Today, like yesterday, winds of struggle are blowing against the capitalist logic that puts private benefits before people’s rights.

Pharmaceutical companies turn vaccines into a business financed with public money, investment funds squeeze the profitability of a basic need such as housing, Iberdrola and Endesa increase their profits 36% in the middle of the pandemic, the Banking continues to abuse thanks to the judiciary, work does not exclude poverty, due to labor reforms that deprive employment of dignity and rights, the protest is repressed through “gag” laws or the penal code.

On March 3, 45 years ago, 5 workers were murdered by the police in Vitoria

This March 3, we continue to demand truth, justice, and that the HISTORICAL MEMORY LAW PROJECT suppress the legal obstacles that protect impunity and impede the prosecution of Franco’s crimes. At the same time, it is important that we understand how it was possible for more than 6,000 workers to go on strike for two months against all odds.

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BENEDETTI says that “forgetfulness is full of memory.” The death of JESÚS NAVES, a Mevosa worker at the time, and one of the main leaders of that strike, reminds us that the essential thing on March 3 was the ability to forge a joint leadership of the struggling factories, and to make us aware of the direct confrontation , from power to power, against the employers as a class, and with the entire legal, institutional, media, and police network at their service.

For this reason, dismissals and arrests were everyone’s business, and every day of the strike a lesson, and that class consciousness explains why they beat us, fired us, detained us, and in the end killed us, but they could not stop a struggle that won freedom.

This forced businessmen to negotiate and admit elected representatives in assembly, and accelerated the processes towards democracy by highlighting the impossibility of Franco’s law reform.

It did not prevent, however, a transition agreed with the Franco supporters that we are still paying for today.

In the fall of 1977, the Moncloa Pacts were signed, basically a salary cap, in exchange for promises that were never kept, and shortly after the Amnesty Law that protected impunity and injustice, and later a Constitution in which the the monarchy, the army, the church and the capital armored their interests…… ….

… On January 30, in Gasteiz, thousands of people responded to a call for unity of action, carried out by more than 50 Company Committees, and social, youth, feminist, or union organizations; of industry, health, child education, lifeguards, hotels, pensioners, or residences, in defense of employment with rights, sufficient minimum pensions, or to eliminate the gender gap.

In the State, more than 70 social and trade union organizations, and all the parliamentary groups that support the state government, except PSOE-PNV, have recently joined to achieve a STATE HOUSING LAW that does not respond to the dictates of the Banca y Fondos Buitre , and to regulate speculative rents.

This is the way forward, to organize and unify the struggles, and give them a political perspective, understanding daily action as part of a broader struggle for the socialist transformation of society.

It is true that capitalists and bankers run the European institutions at will, finance speculation and fraud with public money, and attack rights that have cost blood, sweat, and tears to achieve at the root, but the working class continues to occupy the social and economic centrality , and history teaches that we can also occupy political centrality, promoting profound changes in society.

The next few years will be decisive, and they will bring to the fore the need to work less to share work with all people, to fight against privatizations in favor of the public, in health, in dependency, in care, or in pensions, and to fight to expropriate the financial resources and the main means of production, to plan them and put them at the service of society.

by José Arturo Val del Olmo. Member of the CCRR of factories in struggle of March 3, 1976. Author of the book «March 3. An unfinished fight ».

AHAZTUAK 1936-1977 / OLVIDAD@S 1936-1977: 03/2013

Vitoria 3 de marzo, 45 años de impunidad

Este tres de marzo, seguimos exigiendo verdad, justicia, y que el PROYECTO DE LEY DE MEMORIA HISTÓRICA suprima los obstáculos legales que amparan la impunidad e impiden juzgar los crímenes del franquismo.

Por José Arturo Val del Olmo Publicado el 3 Mar, 2021

Hoy, como ayer, soplan vientos de lucha contra la lógica capitalista que antepone los beneficios privados a los derechos de las personas.

Las farmacéuticas convierten las vacunas en negocio financiado con dinero público, los fondos de inversión exprimen la rentabilidad de un bien de primera necesidad como la vivienda, Iberdrola y Endesa aumentan sus beneficios 36% en plena pandemia, la Banca sigue abusando gracias al poder judicial, trabajar no excluye de la pobreza, debido a reformas laborales que despojan al empleo de dignidad y de derechos, la protesta se reprime mediante leyes “mordaza” o el código penal.

Este tres de marzo, seguimos exigiendo verdad, justicia, y que el PROYECTO DE LEY DE MEMORIA HISTÓRICA suprima los obstáculos legales que amparan la impunidad e impiden juzgar los crímenes del franquismo. Al mismo tiempo, es importante que comprendamos cómo fue posible que más de seis mil trabajadores mantuviéramos una huelga de dos meses contra viento y marea.

Dice BENEDETTI que “los olvidos están llenos de memoria”. La muerte de JESÚS NAVES, trabajador de Mevosa entonces, y uno de los principales dirigentes de aquella huelga, nos recuerda que lo esencial del 3 de marzo fue la capacidad de forjar una dirección conjunta de las fábricas en lucha, y hacernos conscientes del enfrentamiento directo, de poder a poder, con la patronal como clase, y con todo el entramado legal, institucional, mediático, y policial, a su servicio. Por eso, despidos y detenciones eran cosa de todas, y cada día de huelga una lección, y esa conciencia de clase explica que nos golpearan, nos despidieran, nos detuvieran, y al final nos asesinaran, pero no pudieran frenar una lucha que conquistó libertades ejerciéndolas, obligó a negociar a los empresarios y admitir a los representantes elegidos en asamblea, y aceleró los procesos hacia la democracia al poner en evidencia la imposibilidad de la reforma franquista.

No evitó, sin embargo, una transición pactada con los franquistas que aún hoy estamos pagando. En el otoño del 77 se firmaban los Pactos de la Moncloa, básicamente un tope salarial, a cambio de promesas que nunca se cumplieron, poco después la Ley de Amnistía que amparaba la impunidad y la injusticia, y más tarde una constitución en la que la monarquía, el ejército, la iglesia y el capital blindaban sus intereses.

Estos días, INSTITUCIONES PÚBLICAS y OBISPADO han anunciado un acuerdo para que la IGLESIA DE SAN FRANCISCO recoja la memoria del 3 de marzo. Es pronto para valorarlo, pero difiero de MEMORIA GARA que propone compartir este centro con otras vulneraciones de derechos humanos, porque el 3 de marzo es mucho más, y porque habría confusión y competencia con espacios similares, como el INSTITUTO DE LA MEMORIA GOGORA, o el CENTRO NACIONAL PARA LA MEMORIA DE LAS VÍCTIMAS DEL TERRORISMO, aunque ahora sea excluyente, incluso con el MUSEO DE MEMORIA HISTÓRICA que proponela PLATAFORMA VASCA CONTRA LOS CRÍMENES DEL FRANQUISMO. Si sería positivo, sin embargo, reivindicarlo para enhebrar recuerdos tejiendo una MEMORIA DE LA CLASE TRABAJADORA, antifranquista y anticapitalista, en cuya gestión participen también las organizaciones sindicales, y que sirva para responder a interrogantes del presente, y generar proyectos y expectativas de futuro.

El pasado 30 de enero, en Gasteiz, fueron miles las personas que respondieron a un llamamiento de unidad de acción, realizado por más de 50 Comités de Empresa, y organizaciones sociales, juveniles, feministas, o sindicales; de la industria, sanidad, educación infantil, socorristas, hostelería, pensionistas, o residencias, en defensa de empleo con derechos, pensiones mínimas suficientes, o de suprimir la brecha de género.

En el Estado, más de 70 organizaciones sociales y sindicales, y todos los grupos parlamentarios que sostienen al gobierno estatal, salvo PSOE-PNV, se han unido recientemente para conseguir una LEY DE VIVIENDA ESTATAL que no responda al dictado de la Banca y Fondos Buitre, y regule los alquileres especulativos. Es el camino, organizarse y unificar las luchas, y darles una perspectiva política, entendiendo la acción diaria como parte de una lucha más amplia por la transformación socialista de la sociedad.

Es cierto que capitalistas y banqueros dirigen a placer las instituciones europeas, financian con dinero público la especulación y el fraude, y atacan de raíz derechos que han costado sangre, sudor, y lágrimas conseguir, pero la clase trabajadora seguimos ocupando la centralidad social y económica, y la historia enseña que podemos ocupar también la centralidad política, impulsando cambios profundos en la sociedad.

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Los próximos años serán decisivos, y elevarán a un primer plano la necesidad de trabajar menos para trabajar todas las personas, de luchar contra las privatizaciones a favor de lo público, en la sanidad, en la dependencia, en los cuidados, o en las pensiones, y de luchar para expropiar los recursos financieros y los principales medios de producción, para planificarlos y ponerlos al servicio de la sociedad.

José Arturo Val del Olmo. Miembro de las CCRR de fábricas en lucha del 3 de marzo de 1976. Autor del libro «3 de marzo. Una lucha inacabada».




Source: Thefreeonline.wordpress.com